domingo, 6 de mayo de 2012
'Una siesta de doce años'
Carles Capdevila / Periodista. 21 de noviembre de 2011
Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa. Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca. Sorprende que haya tanta literatura médica y psicopedagógica para afrontar el embarazo, el parto y el primer año de vida, y que exista un vacío que llega hasta los libros de socorro para padres de adolescentes, esos que lucen títulos tan sugerentes como Mi hijo me pega o Mi hijo se droga. Los niños de entre dos y doce años no tienen quien les escriba.
Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco. Ahora que al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años.
Alguien se estremecerá pensando que este período es precisamente el momento clave para educarlos. Tranquilo, que por algo los llevamos a la escuela. Y si llegan inmaduros a primero de ESO que nadie sufra, allá los esperan los colegas de bachillerato que nos los sobreespabilarán en un curso y medio, máximo dos. Al modelo de padres que sobreprotege a los pequeños y abandona los adolescentes nadie los podrá acusar de haber fracasado educando a sus hijos. No lo han intentado siquiera. Los maestros hacen algo más que huelga o vacaciones, y la educación es bastante más que un problema. Pido perdón tres veces: por colocar en un título tres palabras tan cursis y pasadas de moda, por haberlo hecho para hablar de los maestros, y, sobre todo sobre todo, porque mi idea es -lo siento mucho- hablar bien de ellos. Sé que mi doble condición de padre y periodista, tan radical que sus siglas son PP, me invita a criticarlos por hacer demasiadas vacaciones (como padre) y me sugiere que hable de temas importantes, como la ley de educación (es lo mínimo que se le pide a un periodista esta semana).
Pero estoy harto de que la palabra más utilizada junto a escuela sea 'fracaso' y delante de educación acostumbre a aparecer siempre el concepto 'problema', y que 'maestro' suela compartir titular con 'huelga'.
La escuela hace algo más que fracasar, los maestros hacen algo más que hacer huelga (y vacaciones) y la educación es bastante más que un problema. De hecho es la única solución, pero esto nos lo tenemos muy callado, por si acaso. Mi proceso, íntimo y personal, ha sido el siguiente: empecé siendo padre, a partir de mis hijos aprendí a querer el hecho educativo, el trabajo de criarlos, de encarrilarlos, y, mira por donde, ahora aprecio a los maestros, mis cómplices. ¿Cómo no he de querer a una gente que se dedica a educar a mis hijos? Por esto me duele que se hable mal por sistema de mis queridos maestros, que no son todos los que cobran por hacerlo, claro está, sino los que son, los que suman a la profesión las tres palabras del título, los que mientras muchos padres se los imaginan en una playa de Hawái están encerrados en alguna escuela de verano, haciendo formación, buscando herramientas nuevas, métodos más adecuados.
Os deseo que aprovechéis estos días para rearmaros moralmente. Porque hace falta mucha moral para ser maestro. Moral en el sentido de los valores y moral para afrontar el día a día sin sentir el aprecio y la confianza imprescindibles. Ni los de la sociedad en general, ni los de los padres que os transferimos las criaturas pero no la autoridad. ¿Os imagináis un país que dejara su material más sensible, las criaturas, en sus años más importantes, de los cero a los dieciséis, y con la misión más decisiva, formarlos, en manos de unas personas en quienes no confía? Las leyes pasan, y las pizarras dejan de ensuciarnos los dedos de tiza para convertirse en digitales. Pero la fuerza y la influencia de un buen maestro siempre marcará la diferencia: el que es capaz de colgar la mochila de un desaliento justificado junto a las mochilas de los alumnos y, ya liberado de peso, asume de buen humor que no será recordado por lo que le toca enseñar, sino por lo que aprenderán de él.
Carles Capdevila / Periodista.
martes, 10 de abril de 2012
No disparen al funcionario
Reproduzco a continuación el editorial del semanario "El Jueves, la revista que sale los miércoles" publicado en el nº 1817 de esta semana, dedicado a los trabajadores públicos. Para una vez que alguien nos defiende, no puedo dejar de reproducirlo y darle difusión. Amigos: ¡Comprad el jueves!
Los funcionarios son esos señores y señoras que un buen día aprobaron una oposición en busca de un empleo estable. Su sueldo era seguro, pero escasito. Es más, cuando estalló ese tsunami de falsa prosperidad y este país se llenó de nuevos ricos, su sueldo, en comparación, era claramente una puta mierda. No obstante, la gran ventaja que tenían (esto lo valoran ahora) era que nadie se metía con ellos: en todo caso, si alguien les señalaba, era para compadecerse de su pobreza.
- Mira ese pringao: veinte años en la Administración, y gana al mes la cuarta parte de lo que yo saco en mi empresa sólo en horas extras.
Pero un día la crisis estalló y España, que estaba a punto de adelantar a Francia, según ZP, luego de haber pasado a Italia, empezó a irse al carajo. Resulta que la economía de este país se había basado casi única y exclusivamente en una burbuja inmobiliaria que nadie quiso pinchar a tiempo, y, cuando explotó, lanzó de golpe contra las oficinas del INEM a tres millones de parados. La recaudación fiscal cayó en picado y, como al mismo tiempo aquí se había despilfarrado en obras absurdas lo que no está escrito, corrupciones aparte, la deuda y el déficit se dispararon, se empezó a hablar de quiebra y el gentío volvió la cabeza hacia los culpables de tanta ruina: los jodidos funcionarios, que cada mes se llevan a casa su sueldo calentito, un sueldo que ahora, en comparación con tanto "ni-mileurista" como hay, es muy apetecible.
"¡Es que la partida destinada al pago de las nóminas de los empleados públicos no deja de crecer!", protesta el gentío. Y lleva razón: tanto en la Administración Central, como en la Autonómica y la Local, cada día hay más gente colocada a dedo y más asesores. Los funcionarios de carrera, o sea, por oposición, no crecen porque sus bajas ya no se cubren, pero cada vez hay más enchufados.
Los gobernantes lo tienen muy fácil a la hora de estrangular a los funcionarios: el gentío ha sentenciado que hay que ir a por ellos. El gentío no distingue entre el burócrata que no da un palo al agua en su negociado (¿para qué estará la inspección, oyes?) y el médico que no da abasto en urgencias, y los dos son funcionarios. Por eso los empleados públicos lo van a pasar francamente mal en lo que queda de crisis. ¡Les van a recortar hasta la calderilla!
- A ver, usted que tenía diez trienios, a veinte euros el trienio, va a pasar a tener cinco, a diez euros la unidad.
- ¿Lo qué?
- Es que Bruselas nos ha dicho que a partir de ahora cada trienio tenga seis años. ¡Todo sea por rebajar el déficit, hombre, no ponga esa cara!
Si por el gentío fuera, incluso habría que fusilar a muchos funcionarios al amanecer, así nos ahorraríamos hasta sus futuras pensiones. Pero tampoco hay que pasarse. A no ser que el déficit se resista, claro.
(Editorial publicado en "El Jueves" del 21 de Marzo de 2012.)
Los funcionarios son esos señores y señoras que un buen día aprobaron una oposición en busca de un empleo estable. Su sueldo era seguro, pero escasito. Es más, cuando estalló ese tsunami de falsa prosperidad y este país se llenó de nuevos ricos, su sueldo, en comparación, era claramente una puta mierda. No obstante, la gran ventaja que tenían (esto lo valoran ahora) era que nadie se metía con ellos: en todo caso, si alguien les señalaba, era para compadecerse de su pobreza.
- Mira ese pringao: veinte años en la Administración, y gana al mes la cuarta parte de lo que yo saco en mi empresa sólo en horas extras.
Pero un día la crisis estalló y España, que estaba a punto de adelantar a Francia, según ZP, luego de haber pasado a Italia, empezó a irse al carajo. Resulta que la economía de este país se había basado casi única y exclusivamente en una burbuja inmobiliaria que nadie quiso pinchar a tiempo, y, cuando explotó, lanzó de golpe contra las oficinas del INEM a tres millones de parados. La recaudación fiscal cayó en picado y, como al mismo tiempo aquí se había despilfarrado en obras absurdas lo que no está escrito, corrupciones aparte, la deuda y el déficit se dispararon, se empezó a hablar de quiebra y el gentío volvió la cabeza hacia los culpables de tanta ruina: los jodidos funcionarios, que cada mes se llevan a casa su sueldo calentito, un sueldo que ahora, en comparación con tanto "ni-mileurista" como hay, es muy apetecible.
"¡Es que la partida destinada al pago de las nóminas de los empleados públicos no deja de crecer!", protesta el gentío. Y lleva razón: tanto en la Administración Central, como en la Autonómica y la Local, cada día hay más gente colocada a dedo y más asesores. Los funcionarios de carrera, o sea, por oposición, no crecen porque sus bajas ya no se cubren, pero cada vez hay más enchufados.
Los gobernantes lo tienen muy fácil a la hora de estrangular a los funcionarios: el gentío ha sentenciado que hay que ir a por ellos. El gentío no distingue entre el burócrata que no da un palo al agua en su negociado (¿para qué estará la inspección, oyes?) y el médico que no da abasto en urgencias, y los dos son funcionarios. Por eso los empleados públicos lo van a pasar francamente mal en lo que queda de crisis. ¡Les van a recortar hasta la calderilla!
- A ver, usted que tenía diez trienios, a veinte euros el trienio, va a pasar a tener cinco, a diez euros la unidad.
- ¿Lo qué?
- Es que Bruselas nos ha dicho que a partir de ahora cada trienio tenga seis años. ¡Todo sea por rebajar el déficit, hombre, no ponga esa cara!
Si por el gentío fuera, incluso habría que fusilar a muchos funcionarios al amanecer, así nos ahorraríamos hasta sus futuras pensiones. Pero tampoco hay que pasarse. A no ser que el déficit se resista, claro.
(Editorial publicado en "El Jueves" del 21 de Marzo de 2012.)
lunes, 9 de abril de 2012
jueves, 29 de marzo de 2012
domingo, 25 de marzo de 2012
¡Elige tu excusa para no hacer huelga!
Si tienes cierta incomodidad cuando alguien te pregunta qué harás el 29M, no te preocupes
¡Elige tu excusa para no hacer huelga!
Iñaki Etaio
Rebelión
Si el 29 de marzo no vas a hacer huelga y sientes cierta incomodidad cuando alguien te pregunte si la vas a secundar, no te preocupes. No hace falta que pienses qué vas a responder. A continuación tienes un listado de excusas. Elige la que más vaya con tu estilo y tranquiliza tu conciencia:
Excusa “coyuntural”: “La situación no está como para hacer huelga”. Está claro que es mucho mejor tener nuestros derechos todavía más recortados para seguir diciendo lo mismo. Cuanto peor esté la situación menos razones habrá para hacer huelga…
Excusa “pan para hoy, hambre para mañana”: “No me puedo permitir perder el sueldo de un día”. Es evidente que el sueldo de ese día será lo que te permita tener una vida digna. Y además, está claro que no perderás nada con esta reforma laboral y con las que vendrán después…
Excusa “dócil”: “No puedo hacer huelga porque en la empresa las cosas están muy mal y pueden tomar represalias”. Es incuestionable que con las medidas que se están aprobando contra los trabajadores se limitará muchísimo el poder de la patronal para poder tomar represalias contra los trabajadores, incluid@ tú. También es evidente que, si el/la jef@ ve que eres dócil, tus derechos serán más respetados…
Excusa “todos son iguales”: “No estoy de acuerdo con la reforma, pero tampoco estoy de acuerdo con los sindicatos, porque sólo defienden sus intereses”. Indudablemente, lo mejor que se puede hacer para luchar contra la reforma es despotricar con l@s amig@s en charlas de taberna y no participar en una movilización coordinada junto con l@s demás trabajador@s. Mucho más efectivo, sin ninguna duda…
Excusa “yo soy quien levanta el país”: “La gente que hace huelga lo que busca es tomarse un día de fiesta”. Es obvio que lo realmente sacrificado es ignorar la convocatoria de huelga e ir a trabajar, para poder seguir sacrificándose cada vez más con lo que nos viene y vendrá con las reformas contra l@s trabajador@s.
Excusa “gran personalidad”: “En mi empresa muy poca gente hará huelga”. Está claro que, al no hacer huelga tú tampoco, serán más quienes secunden la huelga. Además, si tu compañer@ te escucha diciendo esto y está igual de convencido que tú, seguro que se siente mucho más motivad@ para sumarse a la huelga contigo. Y no olvidemos que, en último término, la mayoría siempre tiene la razón; o al menos si sirve para justificar la actitud propia...
Excusa “no tengo tiempo para huelgas”: “Haría huelga, sí, pero tengo mucho trabajo acumulado y no me puedo permitir perder un día entero”. Es evidente que ese día de trabajo que no perderás será mucho más decisivo que los derechos que te serán recortados por la aplicación de la reforma laboral. De todas formas, existe otra posibilidad: convocar una macroasamblea para saber qué día te viene bien hacer huelga, para que así puedas participar.
Excusa “jefecillo”: “En mi empresa tengo importantes responsabilidades y tengo varios empleados a mi cargo. No puedo hacer huelga”. Está claro que tú no eres un/a trabajador/a cualquiera. ¡Faltaría más! Tú eres algo más. Tranquil@, tú no eres un/a asalariad@ y la reforma no te afectará…
Excusa “políticamente correcto”: “Las huelgas son algo demasiado radical y eso es lo que les gusta a los radicales”. Claro, el brutal recorte de derechos que nos impondrán no será nada radical. Lo harán con buenos modales, bien vestidos, con una sonrisa y una palmadita en la espalda… ¡Así sí que se pueden hacer las cosas!
Excusa “apolítica”: “¿Que si voy a hacer huelga? Yo no me meto en política…”. Es indudable que aceptar sin protestar las medidas contra los trabajadores no es ser cómplice de las mismas… Y además, claro está, participar en política es algo altamente desaconsejable. Eso lo tienen que hacer los políticos, no nosotr@s...
“Estoy de acuerdo con la reforma y es necesaria.” ¡Felicidades! Tú no necesitas buscar excusas. Has conseguido (han conseguido) que te imbuyas de pensamiento burgués y aspires a ser como ellos. Sólo te falta el pasaje para dejar de ser trabajador/a y convertirte en patrón. ¡Eso sí que es un sueño! Tienes toda una vida para seguir buscando. ¡Hay miles de premios!
¡Elige tu excusa para no hacer huelga!
Iñaki Etaio
Rebelión
Si el 29 de marzo no vas a hacer huelga y sientes cierta incomodidad cuando alguien te pregunte si la vas a secundar, no te preocupes. No hace falta que pienses qué vas a responder. A continuación tienes un listado de excusas. Elige la que más vaya con tu estilo y tranquiliza tu conciencia:
Excusa “coyuntural”: “La situación no está como para hacer huelga”. Está claro que es mucho mejor tener nuestros derechos todavía más recortados para seguir diciendo lo mismo. Cuanto peor esté la situación menos razones habrá para hacer huelga…
Excusa “pan para hoy, hambre para mañana”: “No me puedo permitir perder el sueldo de un día”. Es evidente que el sueldo de ese día será lo que te permita tener una vida digna. Y además, está claro que no perderás nada con esta reforma laboral y con las que vendrán después…
Excusa “dócil”: “No puedo hacer huelga porque en la empresa las cosas están muy mal y pueden tomar represalias”. Es incuestionable que con las medidas que se están aprobando contra los trabajadores se limitará muchísimo el poder de la patronal para poder tomar represalias contra los trabajadores, incluid@ tú. También es evidente que, si el/la jef@ ve que eres dócil, tus derechos serán más respetados…
Excusa “todos son iguales”: “No estoy de acuerdo con la reforma, pero tampoco estoy de acuerdo con los sindicatos, porque sólo defienden sus intereses”. Indudablemente, lo mejor que se puede hacer para luchar contra la reforma es despotricar con l@s amig@s en charlas de taberna y no participar en una movilización coordinada junto con l@s demás trabajador@s. Mucho más efectivo, sin ninguna duda…
Excusa “yo soy quien levanta el país”: “La gente que hace huelga lo que busca es tomarse un día de fiesta”. Es obvio que lo realmente sacrificado es ignorar la convocatoria de huelga e ir a trabajar, para poder seguir sacrificándose cada vez más con lo que nos viene y vendrá con las reformas contra l@s trabajador@s.
Excusa “gran personalidad”: “En mi empresa muy poca gente hará huelga”. Está claro que, al no hacer huelga tú tampoco, serán más quienes secunden la huelga. Además, si tu compañer@ te escucha diciendo esto y está igual de convencido que tú, seguro que se siente mucho más motivad@ para sumarse a la huelga contigo. Y no olvidemos que, en último término, la mayoría siempre tiene la razón; o al menos si sirve para justificar la actitud propia...
Excusa “no tengo tiempo para huelgas”: “Haría huelga, sí, pero tengo mucho trabajo acumulado y no me puedo permitir perder un día entero”. Es evidente que ese día de trabajo que no perderás será mucho más decisivo que los derechos que te serán recortados por la aplicación de la reforma laboral. De todas formas, existe otra posibilidad: convocar una macroasamblea para saber qué día te viene bien hacer huelga, para que así puedas participar.
Excusa “jefecillo”: “En mi empresa tengo importantes responsabilidades y tengo varios empleados a mi cargo. No puedo hacer huelga”. Está claro que tú no eres un/a trabajador/a cualquiera. ¡Faltaría más! Tú eres algo más. Tranquil@, tú no eres un/a asalariad@ y la reforma no te afectará…
Excusa “políticamente correcto”: “Las huelgas son algo demasiado radical y eso es lo que les gusta a los radicales”. Claro, el brutal recorte de derechos que nos impondrán no será nada radical. Lo harán con buenos modales, bien vestidos, con una sonrisa y una palmadita en la espalda… ¡Así sí que se pueden hacer las cosas!
Excusa “apolítica”: “¿Que si voy a hacer huelga? Yo no me meto en política…”. Es indudable que aceptar sin protestar las medidas contra los trabajadores no es ser cómplice de las mismas… Y además, claro está, participar en política es algo altamente desaconsejable. Eso lo tienen que hacer los políticos, no nosotr@s...
“Estoy de acuerdo con la reforma y es necesaria.” ¡Felicidades! Tú no necesitas buscar excusas. Has conseguido (han conseguido) que te imbuyas de pensamiento burgués y aspires a ser como ellos. Sólo te falta el pasaje para dejar de ser trabajador/a y convertirte en patrón. ¡Eso sí que es un sueño! Tienes toda una vida para seguir buscando. ¡Hay miles de premios!
jueves, 15 de marzo de 2012
Las autonomías quieren más alumnos por clase
La razón
Ecuación sencilla; por Reyes Monforte
14 Marzo 12 - - Rocío Ruiz
MADRID- La calidad no está reñida con la cantidad de alumnos que pueda haber en una clase. Es una tesis que la mayoría de las comunidades autónomas están dispuestas a apoyar y que previsiblemente acabará implantándose en las aulas a la vista de los austeros presupuestos que se prevén para la educación.
De hecho, la mayoría de las comunidades estarían de acuerdo en aumentar la ratio de alumnos entre un 10 o un 15 por ciento de tal manera que el máximo de alumnos por clase se fijase en 30 o 35 estudiantes en todas las etapas educativas para así racionalizar el gasto, según informaron a LA RAZÓN fuentes autonómicas. La medida, que sería de aplicación en toda España, está previsto que se anuncie antes del verano.
Actualmente, la Ley Orgánica de Educación (LOE)establece en 25 el límite máximo de alumnos en Primaria y deja un margen de un 10% de aumento para situaciones especiales, con lo que se puede llegar a los 27 alumnos. En Secundaria, la ratio está fijada en 30 estudiantes por clase con posibilidad de aumenta un 10%, hasta los 33.
Un portavoz del Ministerio de Educación aseguró ayer que aunque el Ministerio no tiene previsto implantar esta medida de forma inmediata, su titular, Juan Ignacio Wert «está dispuesto a escuchar a las autonomías».
Las comunidades están convencidas de que esta medida supondría una forma de racionalizar el gasto sin que ello afecte a la calidad de la enseñanza. De hecho, actualmente el número de alumnos por profesor en España es inferior a la media de los países de la OCDE: once, frente a los 13 por docente que registra la media europea. Esta situación afecta a todas las etapas educativas, excepto en la primera etapa de Educación Secundaria de la UE, que tiene ratios ligeramente más bajas, según refleja el último informe de la OCDE sobre el «Panorama de la Educación».
En España se ha defendido tradicionalmente la idea de que un menor número de alumnos por aula y una mayor inversión en educación conllevan un mayor éxito escolar. Sin embargo, la realidad ha desmontado estas dos afirmaciones ya que en el año 1975 el número de alumnos por docente era de 24, frente a los once actuales y nunca como hasta ahora habíamos dedicado tantos fondos a la Educación, a la que se destina el 4,7% del PIB. Sin embargo, nunca como hasta ahora habíamos alcanzado unos índices de abandono escolar tan altos: el 28,4%, casi el doble de la media de la UE.
El coordinador del informe PISA y jefe de la división de análisis educativos de la OCDE, Andreas Schleicher, es el primero en defender que la calidad de la enseñanza no está reñida con la cantidad. En una visita reciente a España aseguró que la formación inicial y permanente del docente así como la implicación y la actitud que mantenga en el aula con el alumnado es más determinante para alcanzar el éxito educativo que la inversión de las administraciones o que las clases no sobrepasen un determinado número de alumnos por profesor. De hecho, es de los que cree que un aula con pocos alumnos no conlleva que el docente esté más implicado con ellos.
Otros expertos de la Educación españoles defienden planteamientos similares. «Todas las evidencias empíricas en los distintos estudios internacionales demuestran que la disminución del número de alumnos en las aulas no es un factor determinante para la calidad de la enseñanza y los resultados educativos. Evidentemente, dentro de ciertos límites. Por lo tanto, son otros los factores que condicionan el éxito escolar como son los profesores, los métodos pedagógicos, una adecuada programación y la adopción de procedimientos educativos eficaces para el progreso de los alumnos», explica Eugenio Nasarre, vicepresidente de la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados.
«En el pasado hemos padecido unos planteamientos fuertemente ideologizados que defendían que la ratio de alumnos por aula era un factor clave para la mejora de la enseñanza y este planteamiento está desmentido por la realidad y hay que ir por otros caminos para defender la Educación», añade.
Emilio López Barajas, catedrático de Educación de la UNED, cree que «el límite de alumnos permitido no debe sobrepasar de 35 si las necesidades presupuestarias lo exigen y esta cifra entraría dentro de lo razonable, pero creo que paralelamente es necesario buscar alguna medida que motive al profesorado».
Compensación al profesor
En opinión de López Barajas, «el problema con el que se puede encontrar esta reforma es que se desmoralice el profesorado y que se perciba como una exigencia detrás de otra. Si el docente, que es el eje de la calidad, pierde la moral resolvemos un problema económico a corto plazo, pero el fracaso va a crecer en el futuro, por eso echo de menos por parte del Gobierno alguna decisión que favorezca al docente, ya que se le pide un esfuerzo. Es urgente que se le compense para rearmarlo moralmente».
Ensayo en Cataluña
La necesidad de racionalizar el gasto ha llevado a algunas comunidades autónomas a apurar al máximo la ratio máxima permitida por ley. Así, Asturias comenzó el curso escolar con 27 alumnos en Primaria, el máximo permitido por ley. Las 92 guarderías municipales de Barcelona también quiere subir el número de alumnos por clase. El grupo de lactantes pasará de 7 a 8; el de 1 a 2 años de 10 a 13; y el de 2 a 3 años, de 18 a 20.
http://www.larazon.es/noticia/2644-las-autonomias-quieren-mas-alumnos-por-clase
Ecuación sencilla; por Reyes Monforte
14 Marzo 12 - - Rocío Ruiz
MADRID- La calidad no está reñida con la cantidad de alumnos que pueda haber en una clase. Es una tesis que la mayoría de las comunidades autónomas están dispuestas a apoyar y que previsiblemente acabará implantándose en las aulas a la vista de los austeros presupuestos que se prevén para la educación.
De hecho, la mayoría de las comunidades estarían de acuerdo en aumentar la ratio de alumnos entre un 10 o un 15 por ciento de tal manera que el máximo de alumnos por clase se fijase en 30 o 35 estudiantes en todas las etapas educativas para así racionalizar el gasto, según informaron a LA RAZÓN fuentes autonómicas. La medida, que sería de aplicación en toda España, está previsto que se anuncie antes del verano.
Actualmente, la Ley Orgánica de Educación (LOE)establece en 25 el límite máximo de alumnos en Primaria y deja un margen de un 10% de aumento para situaciones especiales, con lo que se puede llegar a los 27 alumnos. En Secundaria, la ratio está fijada en 30 estudiantes por clase con posibilidad de aumenta un 10%, hasta los 33.
Un portavoz del Ministerio de Educación aseguró ayer que aunque el Ministerio no tiene previsto implantar esta medida de forma inmediata, su titular, Juan Ignacio Wert «está dispuesto a escuchar a las autonomías».
Las comunidades están convencidas de que esta medida supondría una forma de racionalizar el gasto sin que ello afecte a la calidad de la enseñanza. De hecho, actualmente el número de alumnos por profesor en España es inferior a la media de los países de la OCDE: once, frente a los 13 por docente que registra la media europea. Esta situación afecta a todas las etapas educativas, excepto en la primera etapa de Educación Secundaria de la UE, que tiene ratios ligeramente más bajas, según refleja el último informe de la OCDE sobre el «Panorama de la Educación».
En España se ha defendido tradicionalmente la idea de que un menor número de alumnos por aula y una mayor inversión en educación conllevan un mayor éxito escolar. Sin embargo, la realidad ha desmontado estas dos afirmaciones ya que en el año 1975 el número de alumnos por docente era de 24, frente a los once actuales y nunca como hasta ahora habíamos dedicado tantos fondos a la Educación, a la que se destina el 4,7% del PIB. Sin embargo, nunca como hasta ahora habíamos alcanzado unos índices de abandono escolar tan altos: el 28,4%, casi el doble de la media de la UE.
El coordinador del informe PISA y jefe de la división de análisis educativos de la OCDE, Andreas Schleicher, es el primero en defender que la calidad de la enseñanza no está reñida con la cantidad. En una visita reciente a España aseguró que la formación inicial y permanente del docente así como la implicación y la actitud que mantenga en el aula con el alumnado es más determinante para alcanzar el éxito educativo que la inversión de las administraciones o que las clases no sobrepasen un determinado número de alumnos por profesor. De hecho, es de los que cree que un aula con pocos alumnos no conlleva que el docente esté más implicado con ellos.
Otros expertos de la Educación españoles defienden planteamientos similares. «Todas las evidencias empíricas en los distintos estudios internacionales demuestran que la disminución del número de alumnos en las aulas no es un factor determinante para la calidad de la enseñanza y los resultados educativos. Evidentemente, dentro de ciertos límites. Por lo tanto, son otros los factores que condicionan el éxito escolar como son los profesores, los métodos pedagógicos, una adecuada programación y la adopción de procedimientos educativos eficaces para el progreso de los alumnos», explica Eugenio Nasarre, vicepresidente de la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados.
«En el pasado hemos padecido unos planteamientos fuertemente ideologizados que defendían que la ratio de alumnos por aula era un factor clave para la mejora de la enseñanza y este planteamiento está desmentido por la realidad y hay que ir por otros caminos para defender la Educación», añade.
Emilio López Barajas, catedrático de Educación de la UNED, cree que «el límite de alumnos permitido no debe sobrepasar de 35 si las necesidades presupuestarias lo exigen y esta cifra entraría dentro de lo razonable, pero creo que paralelamente es necesario buscar alguna medida que motive al profesorado».
Compensación al profesor
En opinión de López Barajas, «el problema con el que se puede encontrar esta reforma es que se desmoralice el profesorado y que se perciba como una exigencia detrás de otra. Si el docente, que es el eje de la calidad, pierde la moral resolvemos un problema económico a corto plazo, pero el fracaso va a crecer en el futuro, por eso echo de menos por parte del Gobierno alguna decisión que favorezca al docente, ya que se le pide un esfuerzo. Es urgente que se le compense para rearmarlo moralmente».
Ensayo en Cataluña
La necesidad de racionalizar el gasto ha llevado a algunas comunidades autónomas a apurar al máximo la ratio máxima permitida por ley. Así, Asturias comenzó el curso escolar con 27 alumnos en Primaria, el máximo permitido por ley. Las 92 guarderías municipales de Barcelona también quiere subir el número de alumnos por clase. El grupo de lactantes pasará de 7 a 8; el de 1 a 2 años de 10 a 13; y el de 2 a 3 años, de 18 a 20.
http://www.larazon.es/noticia/2644-las-autonomias-quieren-mas-alumnos-por-clase
viernes, 9 de marzo de 2012
lunes, 13 de febrero de 2012
La supresión de Educación para la Ciudadanía ¿acierto o error?
Artículo de Fernando Bermúdez para Foro Ciudadano en La Opinión de (11/02/12)
FERNANDO BERMÚDEZ Cada Gobierno, al iniciar su mandato, realiza cambios en los distintos ministerios, no siempre para bien. El de Rajoy ha anunciado hacer cambios en el sistema educativo, entre ellos eliminar la asignatura Educación para la Ciudadanía. ¿Cómo valoramos esta iniciativa? He sido profesor de esta materia en un colegio religioso. He tenido la satisfacción de ver cómo los alumnos y alumnas, a lo largo del curso, han ido creciendo en autoestima, responsabilidad, conciencia de la dignidad de la persona, aceptación y respeto a la diversidad, espíritu de solidaridad… Han aprendido a ser tolerantes en una sociedad cada vez más intolerante, a utilizar el diálogo como medio de resolución de conflictos y a tomar conciencia de que todos los seres humanos tenemos derechos y deberes.
El objetivo de Educación para la Ciudadanía es ayudar a los alumnos a convivir en la diversidad cultural y aprender a intercambiar ideas, a ser críticos y a razonar con madurez. Resumo lo más significativo de los contenidos de esta asignatura: «La dignidad de la persona. Los valores democráticos. Derechos y deberes de los ciudadanos. Conocimiento de la realidad del mundo (pobreza, hambre, injusticias, guerras, globalización…). Sociedad y convivencia. Relaciones interpersonales. Responsabilidad y cooperación. Conocimiento de la Constitución española y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos». Entre los criterios fundamentales de la asignatura destacan: el respeto a las diferencias, el diálogo, el conocimiento y rechazo de todo tipo de discriminación, marginación e injusticia y desarrollo de la cultura de paz.
Presentación de testimonios de hombres y mujeres que se ha destacado en la humanización del mundo (Jesús de Nazaret, Gandhi, Luther King, Oscar Romero, Nelson Mandela, Vicente Ferrer…). En síntesis, Educación para la Ciudadanía busca el crecimiento personal de los alumnos y alumnas a través del desarrollo de actitudes y valores éticos y morales necesarios para convivir en sociedad y forjar un mundo mejor.
Doy fe de que esta asignatura ha sembrado una nueva conciencia profundamente humanista —y por lo tanto cristiana— en el alumnado. Es lamentable la actitud del nuevo Gobierno en suprimirla y sustituirla por otra, con el pretexto de «eliminar el adoctrinamiento ideológico». ¿Acaso educar en la conciencia crítica y social y en el respeto a la diversidad es ´adoctrinamiento ideológico´? ¿No es, sin embargo, adoctrinamiento ideológico lo que busca el Gobierno con la implantación de la nueva asignatura, llamada Educación Cívica y Constitucional, argumentando que responde a las directrices formuladas por el Consejo de Europa del año 2005? Lo cierto es que Educación para la Ciudadanía siempre se ha ajustado a las orientaciones y recomendaciones del Consejo de Europa. Por lo tanto no se entiendo el por qué del rechazo a esta asignatura.
El problema parece más ideológico-partidista que real, generado, en gran medida, por la intolerancia de la Conferencia Episcopal y de los sectores más extremistas y ultraconservadores de la sociedad, manifestando su disconformidad con la utilización del término ´género´ en lugar de ´sexo´ dentro de una materia que busca enseñar el respeto a la diversidad, el rechazo del racismo, la xenofobia o la homofobia, y el desarrollo de la igualdad de derechos y deberes entre hombres y mujeres dentro del marco de la Constitución española (art. 27.2).
Otro argumento de la Conferencia Episcopal es que Educación para la Ciudadanía educa para que los alumnos adquieran una «conciencia moral y cívica acorde con las exigencias democráticas, plurales, complejas y cambiantes en las que vivimos en un clima de respeto hacia otras personas y otras posturas morales, políticas y religiosas diferentes a la propia», y que la educación moral de los niños y jóvenes le corresponde a los padres de familia. Sin embargo, Educación para la Ciudadanía no significa que los padres de familia renuncien a transmitir a sus hijos sus propias convicciones, pues como bien señala el profesor Emilio Soriano, el respeto y el amor al prójimo es la regla de oro del cristianismo y de todas las confesiones religiosas.
En verdad parece que quienes se oponen a Educación para la Ciudadanía tienen miedo al desarrollo de la conciencia crítica en un mundo plural. Se resisten a perder el monopolio de la verdad. Quisieran regresar al nacional-catolicismo. Como católico, me duele esta postura intransigente y fundamentalista, sobre todo de un sector de la Iglesia, que más pareciera seguir el camino de los ´escribas y fariseos´ que el de Jesús.
La sociedad española está necesitada de una reconstrucción de valores éticos y ciudadanos, a todos los niveles, entre los jóvenes y adultos, ciudadanos de a pie y políticos, empresarios y trabajadores… Es por eso que el revanchismo, que da la impresión que el actual Gobierno ha tomado, no es ético ni contribuye al desarrollo de la paz social.
FERNANDO BERMÚDEZ Cada Gobierno, al iniciar su mandato, realiza cambios en los distintos ministerios, no siempre para bien. El de Rajoy ha anunciado hacer cambios en el sistema educativo, entre ellos eliminar la asignatura Educación para la Ciudadanía. ¿Cómo valoramos esta iniciativa? He sido profesor de esta materia en un colegio religioso. He tenido la satisfacción de ver cómo los alumnos y alumnas, a lo largo del curso, han ido creciendo en autoestima, responsabilidad, conciencia de la dignidad de la persona, aceptación y respeto a la diversidad, espíritu de solidaridad… Han aprendido a ser tolerantes en una sociedad cada vez más intolerante, a utilizar el diálogo como medio de resolución de conflictos y a tomar conciencia de que todos los seres humanos tenemos derechos y deberes.
El objetivo de Educación para la Ciudadanía es ayudar a los alumnos a convivir en la diversidad cultural y aprender a intercambiar ideas, a ser críticos y a razonar con madurez. Resumo lo más significativo de los contenidos de esta asignatura: «La dignidad de la persona. Los valores democráticos. Derechos y deberes de los ciudadanos. Conocimiento de la realidad del mundo (pobreza, hambre, injusticias, guerras, globalización…). Sociedad y convivencia. Relaciones interpersonales. Responsabilidad y cooperación. Conocimiento de la Constitución española y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos». Entre los criterios fundamentales de la asignatura destacan: el respeto a las diferencias, el diálogo, el conocimiento y rechazo de todo tipo de discriminación, marginación e injusticia y desarrollo de la cultura de paz.
Presentación de testimonios de hombres y mujeres que se ha destacado en la humanización del mundo (Jesús de Nazaret, Gandhi, Luther King, Oscar Romero, Nelson Mandela, Vicente Ferrer…). En síntesis, Educación para la Ciudadanía busca el crecimiento personal de los alumnos y alumnas a través del desarrollo de actitudes y valores éticos y morales necesarios para convivir en sociedad y forjar un mundo mejor.
Doy fe de que esta asignatura ha sembrado una nueva conciencia profundamente humanista —y por lo tanto cristiana— en el alumnado. Es lamentable la actitud del nuevo Gobierno en suprimirla y sustituirla por otra, con el pretexto de «eliminar el adoctrinamiento ideológico». ¿Acaso educar en la conciencia crítica y social y en el respeto a la diversidad es ´adoctrinamiento ideológico´? ¿No es, sin embargo, adoctrinamiento ideológico lo que busca el Gobierno con la implantación de la nueva asignatura, llamada Educación Cívica y Constitucional, argumentando que responde a las directrices formuladas por el Consejo de Europa del año 2005? Lo cierto es que Educación para la Ciudadanía siempre se ha ajustado a las orientaciones y recomendaciones del Consejo de Europa. Por lo tanto no se entiendo el por qué del rechazo a esta asignatura.
El problema parece más ideológico-partidista que real, generado, en gran medida, por la intolerancia de la Conferencia Episcopal y de los sectores más extremistas y ultraconservadores de la sociedad, manifestando su disconformidad con la utilización del término ´género´ en lugar de ´sexo´ dentro de una materia que busca enseñar el respeto a la diversidad, el rechazo del racismo, la xenofobia o la homofobia, y el desarrollo de la igualdad de derechos y deberes entre hombres y mujeres dentro del marco de la Constitución española (art. 27.2).
Otro argumento de la Conferencia Episcopal es que Educación para la Ciudadanía educa para que los alumnos adquieran una «conciencia moral y cívica acorde con las exigencias democráticas, plurales, complejas y cambiantes en las que vivimos en un clima de respeto hacia otras personas y otras posturas morales, políticas y religiosas diferentes a la propia», y que la educación moral de los niños y jóvenes le corresponde a los padres de familia. Sin embargo, Educación para la Ciudadanía no significa que los padres de familia renuncien a transmitir a sus hijos sus propias convicciones, pues como bien señala el profesor Emilio Soriano, el respeto y el amor al prójimo es la regla de oro del cristianismo y de todas las confesiones religiosas.
En verdad parece que quienes se oponen a Educación para la Ciudadanía tienen miedo al desarrollo de la conciencia crítica en un mundo plural. Se resisten a perder el monopolio de la verdad. Quisieran regresar al nacional-catolicismo. Como católico, me duele esta postura intransigente y fundamentalista, sobre todo de un sector de la Iglesia, que más pareciera seguir el camino de los ´escribas y fariseos´ que el de Jesús.
La sociedad española está necesitada de una reconstrucción de valores éticos y ciudadanos, a todos los niveles, entre los jóvenes y adultos, ciudadanos de a pie y políticos, empresarios y trabajadores… Es por eso que el revanchismo, que da la impresión que el actual Gobierno ha tomado, no es ético ni contribuye al desarrollo de la paz social.
lunes, 9 de enero de 2012
Trabajo y Enseñanza.
ELVIRA LINDO
Profesores
07/09/2011
Confundir horas lectivas con horas de trabajo no es gratuito, es una manera de contribuir al lugar común de que los profesores trabajan poco. Tampoco es nuevo: siempre que se trata de estrechar los derechos laborales en la enseñanza alguien deja caer, como de manera inocente, que los docentes de la educación pública gozan de más ventajas que el resto de los trabajadores. Por más que se informe sobre los desafíos a los que se enfrenta un profesor en nuestros días, siempre habrá un buen ciudadano que llame a la radio o escriba al periódico para informar, por ejemplo, de las largas vacaciones que disfrutan los maestros. Es un clásico. A los políticos se les llena la boca con que no hay inversión más útil en nuestro país que la destinada a educación, hasta que un día se ponen a hacer números y empiezan por ahí: prescindiendo de interinos y poniendo sobre los hombros de cada trabajador dos horas más.
Explicar que ser profesor no consiste solo en dar clase debería de ser innecesario. ¿Qué consideración se les tiene a los docentes si se extiende esa idea? El profesor enseña, pero también corrige, ha de preparar sus clases, perder un tiempo precioso en absurdos requerimientos burocráticos y, en ocasiones, hacer labores de trabajador social. La educación requiere ahora más energía que nunca y no es infrecuente que el enseñante desarrolle patologías físicas o psíquicas. Su trabajo cansa, es más duro que muchos de los trabajos que nosotros realizamos. Los niños y los adolescentes son grandes devoradores de la energía adulta. Los escritores que hemos visitado colegios e institutos lo sabemos: dos horas dando una charla ante una vampírica muchachada te dejan para el arrastre.
¿Cómo pretenden los responsables del injustificable derroche autonómico que se comprenda que el sacrificio ha de comenzar por los que ya están sacrificados?
Profesores
07/09/2011
Confundir horas lectivas con horas de trabajo no es gratuito, es una manera de contribuir al lugar común de que los profesores trabajan poco. Tampoco es nuevo: siempre que se trata de estrechar los derechos laborales en la enseñanza alguien deja caer, como de manera inocente, que los docentes de la educación pública gozan de más ventajas que el resto de los trabajadores. Por más que se informe sobre los desafíos a los que se enfrenta un profesor en nuestros días, siempre habrá un buen ciudadano que llame a la radio o escriba al periódico para informar, por ejemplo, de las largas vacaciones que disfrutan los maestros. Es un clásico. A los políticos se les llena la boca con que no hay inversión más útil en nuestro país que la destinada a educación, hasta que un día se ponen a hacer números y empiezan por ahí: prescindiendo de interinos y poniendo sobre los hombros de cada trabajador dos horas más.
Explicar que ser profesor no consiste solo en dar clase debería de ser innecesario. ¿Qué consideración se les tiene a los docentes si se extiende esa idea? El profesor enseña, pero también corrige, ha de preparar sus clases, perder un tiempo precioso en absurdos requerimientos burocráticos y, en ocasiones, hacer labores de trabajador social. La educación requiere ahora más energía que nunca y no es infrecuente que el enseñante desarrolle patologías físicas o psíquicas. Su trabajo cansa, es más duro que muchos de los trabajos que nosotros realizamos. Los niños y los adolescentes son grandes devoradores de la energía adulta. Los escritores que hemos visitado colegios e institutos lo sabemos: dos horas dando una charla ante una vampírica muchachada te dejan para el arrastre.
¿Cómo pretenden los responsables del injustificable derroche autonómico que se comprenda que el sacrificio ha de comenzar por los que ya están sacrificados?
jueves, 5 de enero de 2012
lunes, 12 de diciembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Las verdaderas razones de la “traición hidráulica” de Mariano Rajoy
cuartopoder
Jueves, 27 octubre 2011
Mariano Rajoy durante la clausura del último congreso de la Empresa Familiar. / Ricardo Suárez (Efe)
-¿Resucitará el trasvase del Ebro?
-No figurará en nuestro programa.”
(Entrevista de Enric Hernández a Mariano Rajoy aparecida en El Periódico de Catalunya el día 23 de octubre)
Desde que un triunfante José María Aznar enunciara en la plaza de toros de Murcia, muy torero él, su famoso “Si hay votos, habrá agua”, en referencia al trasvase desde el Ebro a Valencia, Murcia y Almería, ha pasado mucho tiempo, y muchas cosas. La última, la escueta negación del actual líder del PP, que será probablemente presidente del Gobierno dentro de unas semanas.
La “traición hidráulica” de Rajoy a los sacrosantos principios trasvasistas del Ebro del PP, oficializados en un Plan Hidrológico Nacional (PHN) que fue inmediatamente derogado por José Luis Rodríguez Zapatero tras su triunfo inesperado de marzo de 2004, ha levantado ampollas y será objeto de grandes diatribas entre las comunidades periféricas durante la próxima campaña electoral.
En la noche del 14 de marzo de aquel año y madrugada del día siguiente hubo saltos de alegría en Zaragoza, Huesca y Teruel; y llanto y crujir de dientes en Alicante, Murcia y Valencia. “No habrá trasvase del Ebro al Segura”. La misma frase, consecuencia directa de la derrota del PP, provocó efectos tan encontrados.
La calculadísima ambigüedad de Rajoy publicada el pasado domingo ya ha levantado ampollas entre los populares que gobiernan en Aragón y los que lo hacen en Murcia y Valencia, especialmente. Los de las provincias mediterráneas confiaban con la boca grande en que una de las consecuencias directas del esperado triunfo del PP en el 20-N sería la puesta marcha casi inmediata de las obras para trasvasar agua desde el Ebro hacia el sur. Lo daban por hecho.
Por si alguien lo dudaba, las componendas electorales y gubernamentales también son patrimonio del PP, como queda ahora demostrado. Resulta que, en el ínterim, los muchachos de Rajoy ganaron las elecciones en Aragón, desbancando a los socialistas de Marcelino Iglesias, que se oponía firmemente a la transferencia de caudales que nos ocupa, quizá en un único falso arrebato medioambientalista habida cuenta del largo historial de desmanes ecológicos favorecidos y permitidos por el ahora secretario de organización del PSOE.
Pero, siempre hay un pero, la victoria del 22-M que llevó al Palacio Pignatelli a Luisa Fernanda Rudi no fue lo suficientemente amplia como para gobernar con las manos totalmente libres, aunque lo haga el PP en solitario y con tecnócratas. La estabilidad política no obstante se la da el pacto de legislatura alcanzado tras largas negociaciones –tomó posesión el 15 de julio– con el Partido Aragonés Regionalista (PAR), cuyo jefe de filas, el conocido antritrasvasista José Ángel Biel, preside ahora las Cortes aragonesas después de haber sido vicepresidente de Iglesias.
Así que el apuntalamiento de un gobierno regional del PP sin mayoría absoluta, el de Aragón, se lleva por delante las aspiraciones de otros dos del mismo partido que tiene amplia predominancia en sus comunidades, los de Murcia y Valencia. Y un partido regionalista minoritario, el PAR, que incluso ha bajados dos escaños de 2007 a 2011 ––de 9 a 7–– se erige en árbitro de la situación. Es decir, exactamente la misma situación que el PP de Valencia y Murcia achacaban al PSOE aragonés de Marcelino Iglesias, que también lograba estabilidad gracias al PAR y la Chunta Aragonesista.
A lo largo de la costa mediterránea se oyen las voces de los presidentes Alberto Fabra y Ramón Luis Valcárcel clamando, con poca credibilidad, que Rajoy sigue pensando que “hay que llevar el agua allí donde hace falta”, mientras se aferran al ya manido eslogan de “Agua para Todos”.
Las interpretaciones son varias, pero todas sangrantes. Para muestra, un botón: “Al fin resplandece la verdad: al PP no le interesaba el agua más que como caudal de votos. La gran traición se ha consumado ahora que el electorado está cautivo. El argumento sobre el que se construyó el nacionalismo hidraúlico, la fuente de la que ha manado el intenso victimismo y la fabricación del agravio imperdonable a los murcianos se revela finalmente como la gran mentira, la mayor estafa política de toda nuestra democracia”.
Son palabras de Patricio Hernández, presidente del observatorio políticosocial izquierdista Foro Ciudadano de la Región de Murcia. Las mismas frases servirían para aplicarlas en la Comunidad Valenciana, especialmente a las comarcas del sur de Alicante, que son las que el PP ha convertido, junto a las murcianas, en punta de lanza de su política trasvasista de reclamo de los caudales del Ebro y del Tajo. La fiesta electoralista continúa.
Jueves, 27 octubre 2011
Mariano Rajoy durante la clausura del último congreso de la Empresa Familiar. / Ricardo Suárez (Efe)
-¿Resucitará el trasvase del Ebro?
-No figurará en nuestro programa.”
(Entrevista de Enric Hernández a Mariano Rajoy aparecida en El Periódico de Catalunya el día 23 de octubre)
Desde que un triunfante José María Aznar enunciara en la plaza de toros de Murcia, muy torero él, su famoso “Si hay votos, habrá agua”, en referencia al trasvase desde el Ebro a Valencia, Murcia y Almería, ha pasado mucho tiempo, y muchas cosas. La última, la escueta negación del actual líder del PP, que será probablemente presidente del Gobierno dentro de unas semanas.
La “traición hidráulica” de Rajoy a los sacrosantos principios trasvasistas del Ebro del PP, oficializados en un Plan Hidrológico Nacional (PHN) que fue inmediatamente derogado por José Luis Rodríguez Zapatero tras su triunfo inesperado de marzo de 2004, ha levantado ampollas y será objeto de grandes diatribas entre las comunidades periféricas durante la próxima campaña electoral.
En la noche del 14 de marzo de aquel año y madrugada del día siguiente hubo saltos de alegría en Zaragoza, Huesca y Teruel; y llanto y crujir de dientes en Alicante, Murcia y Valencia. “No habrá trasvase del Ebro al Segura”. La misma frase, consecuencia directa de la derrota del PP, provocó efectos tan encontrados.
La calculadísima ambigüedad de Rajoy publicada el pasado domingo ya ha levantado ampollas entre los populares que gobiernan en Aragón y los que lo hacen en Murcia y Valencia, especialmente. Los de las provincias mediterráneas confiaban con la boca grande en que una de las consecuencias directas del esperado triunfo del PP en el 20-N sería la puesta marcha casi inmediata de las obras para trasvasar agua desde el Ebro hacia el sur. Lo daban por hecho.
Por si alguien lo dudaba, las componendas electorales y gubernamentales también son patrimonio del PP, como queda ahora demostrado. Resulta que, en el ínterim, los muchachos de Rajoy ganaron las elecciones en Aragón, desbancando a los socialistas de Marcelino Iglesias, que se oponía firmemente a la transferencia de caudales que nos ocupa, quizá en un único falso arrebato medioambientalista habida cuenta del largo historial de desmanes ecológicos favorecidos y permitidos por el ahora secretario de organización del PSOE.
Pero, siempre hay un pero, la victoria del 22-M que llevó al Palacio Pignatelli a Luisa Fernanda Rudi no fue lo suficientemente amplia como para gobernar con las manos totalmente libres, aunque lo haga el PP en solitario y con tecnócratas. La estabilidad política no obstante se la da el pacto de legislatura alcanzado tras largas negociaciones –tomó posesión el 15 de julio– con el Partido Aragonés Regionalista (PAR), cuyo jefe de filas, el conocido antritrasvasista José Ángel Biel, preside ahora las Cortes aragonesas después de haber sido vicepresidente de Iglesias.
Así que el apuntalamiento de un gobierno regional del PP sin mayoría absoluta, el de Aragón, se lleva por delante las aspiraciones de otros dos del mismo partido que tiene amplia predominancia en sus comunidades, los de Murcia y Valencia. Y un partido regionalista minoritario, el PAR, que incluso ha bajados dos escaños de 2007 a 2011 ––de 9 a 7–– se erige en árbitro de la situación. Es decir, exactamente la misma situación que el PP de Valencia y Murcia achacaban al PSOE aragonés de Marcelino Iglesias, que también lograba estabilidad gracias al PAR y la Chunta Aragonesista.
A lo largo de la costa mediterránea se oyen las voces de los presidentes Alberto Fabra y Ramón Luis Valcárcel clamando, con poca credibilidad, que Rajoy sigue pensando que “hay que llevar el agua allí donde hace falta”, mientras se aferran al ya manido eslogan de “Agua para Todos”.
Las interpretaciones son varias, pero todas sangrantes. Para muestra, un botón: “Al fin resplandece la verdad: al PP no le interesaba el agua más que como caudal de votos. La gran traición se ha consumado ahora que el electorado está cautivo. El argumento sobre el que se construyó el nacionalismo hidraúlico, la fuente de la que ha manado el intenso victimismo y la fabricación del agravio imperdonable a los murcianos se revela finalmente como la gran mentira, la mayor estafa política de toda nuestra democracia”.
Son palabras de Patricio Hernández, presidente del observatorio políticosocial izquierdista Foro Ciudadano de la Región de Murcia. Las mismas frases servirían para aplicarlas en la Comunidad Valenciana, especialmente a las comarcas del sur de Alicante, que son las que el PP ha convertido, junto a las murcianas, en punta de lanza de su política trasvasista de reclamo de los caudales del Ebro y del Tajo. La fiesta electoralista continúa.
jueves, 6 de octubre de 2011
CARTA DE UN MÉDICO CATALÁN
Me despiden.
A partir del día 1 de Agosto no podré atenderles más debido a los recortes presupuestarios en sanidad proyectados por el gobierno de la Generalitat. Según me han comentado en subdirección médica, el hospital de Bellvitge no tiene dinero para pagarme este verano. Ni a mí, ni a los otros 56 médicos eventuales que, como yo, serán despedidos. Inicialmente el plan es recontratarnos en septiembre u octubre, con contratos renovables de mes a mes, sin derecho a vacaciones y posiblemente con una rebaja del sueldo.
Estas opciones son casi una invitación a los médicos para que abandonemos la sanidad pública. Lo mismo está pasando desde hace mucho tiempo con enfermeras, auxiliares y demás sanitarios que han visto empeorar sus condiciones de trabajo en los últimos años.
Estos recortes, junto con los realizados previamente y el actual cierre de hospitales, contribuirán a aumentar las listas de espera tanto para consultas como para quirófanos y a reducir la calidad de la asistencia hasta el punto que, quien quiera tener acceso a la salud, sólo le quedará la opción de pagar un seguro privado. Además de los gastos de este seguro deberá contar con el hecho de que la aseguradora no tendrá la misma cobertura de salud que la sanidad pública.
Esto será un gran beneficio económico para las aseguradoras de salud, que posiblemente ya se están frotando las manos pensando en los millones de euros que ganarán aprovechando esta penosa situación. También será un gran beneficio para las arcas de los gobiernos que habrán de gastar menos dinero en salud. Es decir, la salud de las personas es una carga para las arcas de los gobiernos. Pero entonces, ¿por qué pagamos impuestos?
Resulta curioso que no haya dinero para pagar médicos pero que sí haya para pagar un parlamento europeo, otro nacional, un parlamento autonómico, diputaciones y alcaldías. (No sé si son necesarios tantos "jefes").
También hay dinero para pagar pensiones vitalicias, y de cantidades importantes, a diputados y senadores. Yo personalmente prefiero tener un cirujano y una anestesista contratados que un político en su casa felicitándose por las cosas buenas que hizo cuando estaba trabajando para levantar el país.
También hay dinero para mantener coches oficiales que evidentemente son coches de gama alta y para que nuestros eurodiputados viajen en primera clase para que se cansan si viajan en clase turista. Eso sin contar dietas, alojamientos y otros gastos.
Hay miles de millones de euros para rescatar a los bancos de la crisis pero sin que después se les pida que devuelvan el dinero que se les ha dejado, este préstamo es lo que nos deja sin dinero para la salud y la la educación. Pero claro, los políticos y los bancos siempre son muy amigos y la economía de libre mercado intocable. ¿No hay dinero? No me lo creo.
Señores pacientes. Luchen por su salud: porque se la están robando. Con la excusa de la crisis, han retirado el dinero a lo más necesario en benificio de unos pocos. Nuestra sanidad, se está hundiendo y no es por falta de dinero sino por puros intereses económicos .. Quizás acabaremos como en Estados Unidos donde, quien no se lo puede permitir, no tiene derecho a la salud.
Luchen por su salud. Hagan reclamaciones, demandas judiciales, manifiéstense, asóciense, indígnense. Los sanitarios ya hemos luchado, ahora les toca a ustedes.
Quieren privatizar LA SANIDAD Y lo conseguirán si USTEDES NO LO IMPIDEN.
A partir del día 1 de Agosto no podré atenderles más debido a los recortes presupuestarios en sanidad proyectados por el gobierno de la Generalitat. Según me han comentado en subdirección médica, el hospital de Bellvitge no tiene dinero para pagarme este verano. Ni a mí, ni a los otros 56 médicos eventuales que, como yo, serán despedidos. Inicialmente el plan es recontratarnos en septiembre u octubre, con contratos renovables de mes a mes, sin derecho a vacaciones y posiblemente con una rebaja del sueldo.
Estas opciones son casi una invitación a los médicos para que abandonemos la sanidad pública. Lo mismo está pasando desde hace mucho tiempo con enfermeras, auxiliares y demás sanitarios que han visto empeorar sus condiciones de trabajo en los últimos años.
Estos recortes, junto con los realizados previamente y el actual cierre de hospitales, contribuirán a aumentar las listas de espera tanto para consultas como para quirófanos y a reducir la calidad de la asistencia hasta el punto que, quien quiera tener acceso a la salud, sólo le quedará la opción de pagar un seguro privado. Además de los gastos de este seguro deberá contar con el hecho de que la aseguradora no tendrá la misma cobertura de salud que la sanidad pública.
Esto será un gran beneficio económico para las aseguradoras de salud, que posiblemente ya se están frotando las manos pensando en los millones de euros que ganarán aprovechando esta penosa situación. También será un gran beneficio para las arcas de los gobiernos que habrán de gastar menos dinero en salud. Es decir, la salud de las personas es una carga para las arcas de los gobiernos. Pero entonces, ¿por qué pagamos impuestos?
Resulta curioso que no haya dinero para pagar médicos pero que sí haya para pagar un parlamento europeo, otro nacional, un parlamento autonómico, diputaciones y alcaldías. (No sé si son necesarios tantos "jefes").
También hay dinero para pagar pensiones vitalicias, y de cantidades importantes, a diputados y senadores. Yo personalmente prefiero tener un cirujano y una anestesista contratados que un político en su casa felicitándose por las cosas buenas que hizo cuando estaba trabajando para levantar el país.
También hay dinero para mantener coches oficiales que evidentemente son coches de gama alta y para que nuestros eurodiputados viajen en primera clase para que se cansan si viajan en clase turista. Eso sin contar dietas, alojamientos y otros gastos.
Hay miles de millones de euros para rescatar a los bancos de la crisis pero sin que después se les pida que devuelvan el dinero que se les ha dejado, este préstamo es lo que nos deja sin dinero para la salud y la la educación. Pero claro, los políticos y los bancos siempre son muy amigos y la economía de libre mercado intocable. ¿No hay dinero? No me lo creo.
Señores pacientes. Luchen por su salud: porque se la están robando. Con la excusa de la crisis, han retirado el dinero a lo más necesario en benificio de unos pocos. Nuestra sanidad, se está hundiendo y no es por falta de dinero sino por puros intereses económicos .. Quizás acabaremos como en Estados Unidos donde, quien no se lo puede permitir, no tiene derecho a la salud.
Luchen por su salud. Hagan reclamaciones, demandas judiciales, manifiéstense, asóciense, indígnense. Los sanitarios ya hemos luchado, ahora les toca a ustedes.
Quieren privatizar LA SANIDAD Y lo conseguirán si USTEDES NO LO IMPIDEN.
sábado, 1 de octubre de 2011
Síndrome mediocre
ADN
22 de Septiembre de 2011 | Mariola Cubells
Síndrome mediocre
Estoy harta de mediocres. No me gustan. ¿Por qué? Porque no suelen ser de fiar. Porque suelen ser cobardes. Y los cobardes suelen ser mala gente. Porque nunca se mojan. Y los que no se mojan, ni se meten nunca a fondo en nada, son gente que no suele merecer la pena. Porque son arribistas. Y los arribistas (que son los ambiciosos sin talento) me dan mucho miedo. No suelen lanzar malas palabras, es verdad, pero tampoco buenas acciones.
Porque para ocultar su mediocridad suelen estar dispuestos a todo. A negar la mayor, por ejemplo. A no comer y a no dejar comer. A ensañarse si pueden, con lo que puedan, a intentar abatir todo aquello que pueda hacerles sombra, que vistas sus nulas habilidades suele ser casi todo.
Porque a veces llegan a lugares impensables y se quedan para siempre, dando órdenes y convirtiendo lugares apacibles en lugares tóxicos. Y allí pueden hacer cosas terribles para seguir estando y que el mundo no descubra su vacuidad. Porque su toxicidad es letal, a veces.
Porque hablar con ellos es perder el tiempo, y el tiempo, el mío al menos, es cada vez más valioso. Porque su bienquedismo me da una enorme pereza. Porque me aburro con ellos, yo que no me aburro nunca. Porque hacen cosas para mí inexplicables: decir algo y lo contrario, si es preciso. Porque no suelen ser inofensivos.
Y porque hay demasiados. Tantos que ahora incluso tienen un síndrome: Trastorno por Mediocridad Inoperante Activa, se llama. Para que vean.
22 de Septiembre de 2011 | Mariola Cubells
Síndrome mediocre
Estoy harta de mediocres. No me gustan. ¿Por qué? Porque no suelen ser de fiar. Porque suelen ser cobardes. Y los cobardes suelen ser mala gente. Porque nunca se mojan. Y los que no se mojan, ni se meten nunca a fondo en nada, son gente que no suele merecer la pena. Porque son arribistas. Y los arribistas (que son los ambiciosos sin talento) me dan mucho miedo. No suelen lanzar malas palabras, es verdad, pero tampoco buenas acciones.
Porque para ocultar su mediocridad suelen estar dispuestos a todo. A negar la mayor, por ejemplo. A no comer y a no dejar comer. A ensañarse si pueden, con lo que puedan, a intentar abatir todo aquello que pueda hacerles sombra, que vistas sus nulas habilidades suele ser casi todo.
Porque a veces llegan a lugares impensables y se quedan para siempre, dando órdenes y convirtiendo lugares apacibles en lugares tóxicos. Y allí pueden hacer cosas terribles para seguir estando y que el mundo no descubra su vacuidad. Porque su toxicidad es letal, a veces.
Porque hablar con ellos es perder el tiempo, y el tiempo, el mío al menos, es cada vez más valioso. Porque su bienquedismo me da una enorme pereza. Porque me aburro con ellos, yo que no me aburro nunca. Porque hacen cosas para mí inexplicables: decir algo y lo contrario, si es preciso. Porque no suelen ser inofensivos.
Y porque hay demasiados. Tantos que ahora incluso tienen un síndrome: Trastorno por Mediocridad Inoperante Activa, se llama. Para que vean.
miércoles, 27 de julio de 2011
CAM Camps-Valcárcel
Fecha: martes, 26 de julio, 2011 15:11
Lo de la CAM es de una enorme gravedad y al mismo tiempo muy revelador. Estamos completando los efectos del ciclo inmobiliario-especulativo concluido ( aunque en fase de espera para su reedición) y la quiebra de la CAM pone uno de los últimos elementos para la cabal comprensión de lo ocurrido y la naturaleza del modelo económico y del sistema político que lo ha sostenido.
Además permite subrayar la gran relación del caso valenciano y el murciano. No eran casuales los encuentro veraniegos del caído Camps y del superviviente Valcárcel. Compartían mucho. Depués hemos ido viendo cuanto. Esa relación era muy intensa en el binomio Alicante-Murcia, con tantos vínculos de proximidad más allá de los de vecindad geográfica. La mismas empresas y empresarios se han movido de una a otra, desde la famosa Generala al caso Brugal. Y claro hemos compartido la CAM, ahora quebrada y que se va a llevar miles de millones a fondo perdido del erario público. Su mala gestión no ha reparado en límites regionales. Ahora sabemos que se han podido cometer delitos, prestamos ventajosos para sus directivos, etc. Y Valcárcel guardará silencio, y dirá su gobierno que está preocupado por los impositores y los trabajadores.
Nos han engañado, nos han robado, se han aprovechado del dinero de todos en beneficio de unos pocos, han financiado el desastre inmobiliario, destrozado nuestro territorio, dilapidado nuestros recursos, y favorecido la hipertrofia del ladrillo de la que viene el paro masivo y mucho dolor social. No responden de nada de lo que han provocado. Echan balones fuera (si no existiera Zapatero, habría que inventarlo) y recogen votos dentro, y se prestan para asaltar le gobierno del Estado. Todo esto mientras proclaman que nuestro futuro estará otra vez en el mismo lugar: el turismo residencial, el golf, los grandes eventos, los parques temáticos y las grandes infrestructuras (siguen con las autovías, el aeropuerto, el macropuerto, la Paramount, etc.).
Aun no ha terminado la fiesta. No se ha cerrado una etapa. Sigue abierta y continúa bloqueando el futuro. Aquí os dejo algunas de las últimas noticias y datos.
Las cuentas del rescate a las cajas. Por Ignacio Escolar
http://www.escolar.net/MT/archives/2011/07/las-cuentas-del-rescate-a-las-cajas.html
La CAM facilitó préstamos baratos a sus consejeros por valor de 161 millones
http://www.elpais.com/articulo/economia/CAM/facilito/prestamos/baratos/consejeros/valor/161/millones/elpepieco/20110726elpepieco_3/Tes
Lo de la CAM es de una enorme gravedad y al mismo tiempo muy revelador. Estamos completando los efectos del ciclo inmobiliario-especulativo concluido ( aunque en fase de espera para su reedición) y la quiebra de la CAM pone uno de los últimos elementos para la cabal comprensión de lo ocurrido y la naturaleza del modelo económico y del sistema político que lo ha sostenido.
Además permite subrayar la gran relación del caso valenciano y el murciano. No eran casuales los encuentro veraniegos del caído Camps y del superviviente Valcárcel. Compartían mucho. Depués hemos ido viendo cuanto. Esa relación era muy intensa en el binomio Alicante-Murcia, con tantos vínculos de proximidad más allá de los de vecindad geográfica. La mismas empresas y empresarios se han movido de una a otra, desde la famosa Generala al caso Brugal. Y claro hemos compartido la CAM, ahora quebrada y que se va a llevar miles de millones a fondo perdido del erario público. Su mala gestión no ha reparado en límites regionales. Ahora sabemos que se han podido cometer delitos, prestamos ventajosos para sus directivos, etc. Y Valcárcel guardará silencio, y dirá su gobierno que está preocupado por los impositores y los trabajadores.
Nos han engañado, nos han robado, se han aprovechado del dinero de todos en beneficio de unos pocos, han financiado el desastre inmobiliario, destrozado nuestro territorio, dilapidado nuestros recursos, y favorecido la hipertrofia del ladrillo de la que viene el paro masivo y mucho dolor social. No responden de nada de lo que han provocado. Echan balones fuera (si no existiera Zapatero, habría que inventarlo) y recogen votos dentro, y se prestan para asaltar le gobierno del Estado. Todo esto mientras proclaman que nuestro futuro estará otra vez en el mismo lugar: el turismo residencial, el golf, los grandes eventos, los parques temáticos y las grandes infrestructuras (siguen con las autovías, el aeropuerto, el macropuerto, la Paramount, etc.).
Aun no ha terminado la fiesta. No se ha cerrado una etapa. Sigue abierta y continúa bloqueando el futuro. Aquí os dejo algunas de las últimas noticias y datos.
Las cuentas del rescate a las cajas. Por Ignacio Escolar
http://www.escolar.net/MT/archives/2011/07/las-cuentas-del-rescate-a-las-cajas.html
La CAM facilitó préstamos baratos a sus consejeros por valor de 161 millones
http://www.elpais.com/articulo/economia/CAM/facilito/prestamos/baratos/consejeros/valor/161/millones/elpepieco/20110726elpepieco_3/Tes
lunes, 20 de junio de 2011
El gobierno de los rentistas
PAUL KRUGMAN
El País, 19/06/2011
Los últimos datos económicos han acabado con cualquier esperanza de que termine pronto la sequía laboral de EE UU, que ya se ha prolongado tanto que el parado estadounidense medio lleva sin trabajar casi cuarenta semanas. Sin embargo, no hay voluntad política de hacer nada respecto a la situación. Lejos de estar dispuestos a gastar más en la creación de empleo, ambos partidos coinciden en que es hora de recortar drásticamente el gasto -destruyendo empleos de paso- y la única diferencia que hay entre ambos es en cuanto a la magnitud.
Tampoco la Reserva Federal acude al rescate. El martes, Ben Bernanke, el presidente de la Reserva, admitía lo sombrío del panorama económico, pero indicaba que no hará nada al respecto.
Y el alivio de la carga de la deuda de los propietarios de viviendas -que podría haber hecho mucho por fomentar la recuperación económica general- simplemente ha desaparecido del programa. El actual plan de alivio hipotecario ha sido un desastre y solo ha gastado una ínfima parte de los fondos asignados, pero no parece haber interés por renovarlo y reanudar el esfuerzo.
La situación es similar en Europa, pero podría decirse que aún peor. En concreto, la retórica del Banco Central Europeo, que defiende la moneda fuerte y se opone al alivio de la carga de la deuda, hace que Bernanke parezca en comparación William Jennings Bryan [secretario de Estado de EE UU de 1913 a 1916 y miembro del ala izquierdista del Partido Demórata].
¿Qué se oculta tras esta parálisis política transatlántica? Estoy cada vez más convencido de que es una respuesta a la presión de los grupos de interés. Conscientemente o no, los responsables políticos están casi exclusivamente al servicio de los intereses de los rentistas, esos que obtienen enormes ingresos de sus activos, que prestaron grandes sumas de dinero en el pasado, a menudo imprudentemente, pero que ahora están siendo protegidos de las pérdidas a costa de todos los demás.
Por supuesto, no es así como eso que yo llamo el Comité del Dolor expone sus argumentos. En lugar de eso, el razonamiento en contra de ayudar a los parados se enfoca en función de los riesgos económicos: si hacen algo por crear puestos de trabajo, los tipos de interés se dispararán, habrá un estallido de inflación descontrolada, y así sucesivamente. Pero estos riesgos siguen sin materializarse. Los tipos de interés siguen cerca de sus mínimos históricos, mientras que la inflación al margen del precio del petróleo -que viene determinado por los mercados y acontecimientos mundiales, no por la política estadounidense- sigue siendo baja.
Y frente a estos riesgos hipotéticos, uno debe poner la realidad de una economía que sigue profundamente deprimida, con un coste enorme tanto para los trabajadores de hoy como para el futuro de nuestro país. Después de todo, ¿cómo podemos esperar prosperar dentro de dos décadas cuando, en la práctica, a millones de jóvenes licenciados se les está negando la oportunidad de iniciar sus carreras profesionales?
Pidan una teoría coherente que respalde el abandono de los parados, y no recibirán ninguna respuesta. En lugar de eso, los miembros del Comité del Dolor parecen ir elaborándola sobre la marcha, inventando razones siempre diferentes para sus recetas políticas, que son siempre las mismas.
Pero mientras que los motivos aparentes para infligir dolor siguen cambiando, todas las recetas políticas del Comité del Dolor tienen una cosa en común: protegen los intereses de los acreedores, cueste lo que cueste. El gasto deficitario podría dar trabajo a los desempleados, pero podría perjudicar los intereses de los titulares de bonos. Unas medidas más agresivas por parte de la Reserva Federal podrían contribuir a sacarnos de esta depresión -de hecho, hasta los economistas republicanos han sostenido que un poco de inflación podría ser exactamente lo que ha prescrito el médico-, pero es la deflación, no la inflación, la que viene bien a los intereses de los acreedores. Y, cómo no, hay una oposición feroz a todo lo que huela a alivio de la carga de la deuda.
¿Quiénes son estos acreedores de los que hablo? No son los propietarios ni los empleados de las pequeñas empresas que ahorran y trabajan duro, aunque a los mandamases les interese fingir que la cuestión es proteger a la gente de a pie que respeta las normas. La realidad es que tanto a las pequeñas empresas como a los trabajadores les hace mucho más daño una economía débil que, por ejemplo, una inflación moderada que ayude a impulsar la recuperación.
No, los únicos beneficiarios reales de las políticas del Comité del Dolor (aparte del Gobierno chino) son los rentistas: banqueros e individuos adinerados con montones de bonos en sus carteras de inversiones.
Y eso explica por qué los intereses de los acreedores ocupan un lugar tan importante en la política; no es solo la clase social que hace grandes contribuciones a las campañas, sino también la clase que tiene acceso personal a los responsables políticos (muchos de los cuales pasan a trabajar para estas personas cuando salen del Gobierno por la puerta giratoria). El proceso de influencia no conlleva necesariamente una corrupción flagrante (aunque esta también se da). Todo lo que se necesita es la tendencia a dar por hecho que lo que es bueno para las personas con las que uno se relaciona, esas personas que causan tanta impresión en las reuniones -¡eh!, son ricas, son elegantes y tienen grandes sastres- tiene que ser bueno para la economía en su conjunto.
Pero la realidad es justo la contraria: las políticas beneficiosas para los acreedores están paralizando la economía. Este es un juego con un resultado final negativo, en el que el intento de proteger a los rentistas de cualquier posible pérdida está causando pérdidas mucho mayores a todos los demás. Y la única forma de conseguir una recuperación real es dejar de jugar a ese juego.
Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y premio Nobel 2008. © 2011. New York Times Service. Traducción de News Clips.
El País, 19/06/2011
Los últimos datos económicos han acabado con cualquier esperanza de que termine pronto la sequía laboral de EE UU, que ya se ha prolongado tanto que el parado estadounidense medio lleva sin trabajar casi cuarenta semanas. Sin embargo, no hay voluntad política de hacer nada respecto a la situación. Lejos de estar dispuestos a gastar más en la creación de empleo, ambos partidos coinciden en que es hora de recortar drásticamente el gasto -destruyendo empleos de paso- y la única diferencia que hay entre ambos es en cuanto a la magnitud.
Tampoco la Reserva Federal acude al rescate. El martes, Ben Bernanke, el presidente de la Reserva, admitía lo sombrío del panorama económico, pero indicaba que no hará nada al respecto.
Y el alivio de la carga de la deuda de los propietarios de viviendas -que podría haber hecho mucho por fomentar la recuperación económica general- simplemente ha desaparecido del programa. El actual plan de alivio hipotecario ha sido un desastre y solo ha gastado una ínfima parte de los fondos asignados, pero no parece haber interés por renovarlo y reanudar el esfuerzo.
La situación es similar en Europa, pero podría decirse que aún peor. En concreto, la retórica del Banco Central Europeo, que defiende la moneda fuerte y se opone al alivio de la carga de la deuda, hace que Bernanke parezca en comparación William Jennings Bryan [secretario de Estado de EE UU de 1913 a 1916 y miembro del ala izquierdista del Partido Demórata].
¿Qué se oculta tras esta parálisis política transatlántica? Estoy cada vez más convencido de que es una respuesta a la presión de los grupos de interés. Conscientemente o no, los responsables políticos están casi exclusivamente al servicio de los intereses de los rentistas, esos que obtienen enormes ingresos de sus activos, que prestaron grandes sumas de dinero en el pasado, a menudo imprudentemente, pero que ahora están siendo protegidos de las pérdidas a costa de todos los demás.
Por supuesto, no es así como eso que yo llamo el Comité del Dolor expone sus argumentos. En lugar de eso, el razonamiento en contra de ayudar a los parados se enfoca en función de los riesgos económicos: si hacen algo por crear puestos de trabajo, los tipos de interés se dispararán, habrá un estallido de inflación descontrolada, y así sucesivamente. Pero estos riesgos siguen sin materializarse. Los tipos de interés siguen cerca de sus mínimos históricos, mientras que la inflación al margen del precio del petróleo -que viene determinado por los mercados y acontecimientos mundiales, no por la política estadounidense- sigue siendo baja.
Y frente a estos riesgos hipotéticos, uno debe poner la realidad de una economía que sigue profundamente deprimida, con un coste enorme tanto para los trabajadores de hoy como para el futuro de nuestro país. Después de todo, ¿cómo podemos esperar prosperar dentro de dos décadas cuando, en la práctica, a millones de jóvenes licenciados se les está negando la oportunidad de iniciar sus carreras profesionales?
Pidan una teoría coherente que respalde el abandono de los parados, y no recibirán ninguna respuesta. En lugar de eso, los miembros del Comité del Dolor parecen ir elaborándola sobre la marcha, inventando razones siempre diferentes para sus recetas políticas, que son siempre las mismas.
Pero mientras que los motivos aparentes para infligir dolor siguen cambiando, todas las recetas políticas del Comité del Dolor tienen una cosa en común: protegen los intereses de los acreedores, cueste lo que cueste. El gasto deficitario podría dar trabajo a los desempleados, pero podría perjudicar los intereses de los titulares de bonos. Unas medidas más agresivas por parte de la Reserva Federal podrían contribuir a sacarnos de esta depresión -de hecho, hasta los economistas republicanos han sostenido que un poco de inflación podría ser exactamente lo que ha prescrito el médico-, pero es la deflación, no la inflación, la que viene bien a los intereses de los acreedores. Y, cómo no, hay una oposición feroz a todo lo que huela a alivio de la carga de la deuda.
¿Quiénes son estos acreedores de los que hablo? No son los propietarios ni los empleados de las pequeñas empresas que ahorran y trabajan duro, aunque a los mandamases les interese fingir que la cuestión es proteger a la gente de a pie que respeta las normas. La realidad es que tanto a las pequeñas empresas como a los trabajadores les hace mucho más daño una economía débil que, por ejemplo, una inflación moderada que ayude a impulsar la recuperación.
No, los únicos beneficiarios reales de las políticas del Comité del Dolor (aparte del Gobierno chino) son los rentistas: banqueros e individuos adinerados con montones de bonos en sus carteras de inversiones.
Y eso explica por qué los intereses de los acreedores ocupan un lugar tan importante en la política; no es solo la clase social que hace grandes contribuciones a las campañas, sino también la clase que tiene acceso personal a los responsables políticos (muchos de los cuales pasan a trabajar para estas personas cuando salen del Gobierno por la puerta giratoria). El proceso de influencia no conlleva necesariamente una corrupción flagrante (aunque esta también se da). Todo lo que se necesita es la tendencia a dar por hecho que lo que es bueno para las personas con las que uno se relaciona, esas personas que causan tanta impresión en las reuniones -¡eh!, son ricas, son elegantes y tienen grandes sastres- tiene que ser bueno para la economía en su conjunto.
Pero la realidad es justo la contraria: las políticas beneficiosas para los acreedores están paralizando la economía. Este es un juego con un resultado final negativo, en el que el intento de proteger a los rentistas de cualquier posible pérdida está causando pérdidas mucho mayores a todos los demás. Y la única forma de conseguir una recuperación real es dejar de jugar a ese juego.
Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y premio Nobel 2008. © 2011. New York Times Service. Traducción de News Clips.
lunes, 13 de junio de 2011
Discriminación por edad
De mi Amiga Ángeles TRUJILLO PONDE
Una vez más contemplamos como nuestra Constitución se va quedando obsoleta. El tiempo corre a velocidad de vértigo y muchas cosas le sobran y otras se han quedado como mínimo pobres. Nuestra incorporación a Europa, por otra parte, nos obliga a poner entre nuestras normas de convivencia otras nuevas. Los problemas que van surgiendo nos exigen una respuesta legislativa para evitar dejar más en precario aún a las personas que tienen más o menos resquicios de vulnerabilidad.
El artículo 14 de nuestra Carta Magna ya hacía una apuesta clara por eliminar la discriminación, pero en el mismo sólo se contemplaban de manera expresa las de nacimiento, raza, sexo, religión y opinión. Dejaba un espacio abierto cuando añadía «cualquier otra condición o circunstancia personal o social». Ese espacio es el que viene a rellenar lo que será en su día la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación.
Viene a dar cobertura a otras leyes existentes, tales como las de igualdad, la 51/2003 referida a la discapacidad, y la de identidad sexual que reconoce el derecho a los matrimonios homosexuales. Pero avanza más y reconoce de forma concreta otras discriminaciones que se están dando de manera más clara o más sutil en nuestra sociedad. La normativa europea, en diferentes directivas, ya recoge los motivos de origen racial o étnico, discapacidad, edad o creencias. En el proyecto de ley de nuestro país se añaden otros tres: enfermedad, identidad sexual y lengua. No sabemos cuantas nuevas nos irá deparando este modelo cada vez menos humano.
Como son muchas las variables a manejar en esto de la discriminación, quisiera referirme hoy a una de ellas: la que sufren o sufrimos los que vamos siendo mayores, los ancianos, la tercera edad o como se les quiera llamar, porque hay eufemismos para todos los gustos.
Por lo pronto, vayan unos datos recogidos de la misma memoria de análisis de impacto normativo que se adjunta al texto del anteproyecto:
En España tenemos un 16,7% de personas mayores de 65 años, unos 7,5 millones, según el informe Las personas mayores en España del año 2008 El padrón municipal de 2009 ya subió el dato a ocho millones de mayores de 65, distribuidos en un 59% de mujeres y un 41% de hombres. Hay que hacer notar que ese mismo padrón nos daba un 19,75% de jóvenes entre 15 y 29 años.
Curiosos también los datos obtenidos a través de encuestas. La referida a discriminación autopercibida nos da el mayor grado de percepción en la edad, tanto en el eurobarómetro como en la encuesta del CIS, de los años 2006 a 2008: concretamente son un 31% las personas que se han sentido discriminadas por edad, frente a un 6% que lo han sido por orientación sexual. El segundo criterio en porcentaje que aparece es el de género. Sin embargo, cuando se hace una encuesta sobre lo que percibe la población es la edad la que nos da el menor porcentaje y la de género ocupa el cuarto lugar., siendo el origen étnico la más alta.
Diferencias entre lo que sentimos y lo que percibimos son evidentes, según la expresión de estas encuestas, pero nos parece importante llamar la atención sobre como se sienten los mayores y como la sociedad no lo percibe. Algo similar ocurre aún con las mujeres.
Los mayores siempre fueron valorados y apreciados en la sociedad. En el siglo XXI no son iguales que los de siglos anteriores, tenemos culturas diferentes. Sin embargo, asistimos a un espectáculo de la sobrevaloración de la juventud como algo casi mítico.
Hoy día somos capaces de muchas cosas, somos útiles, merecemos un respeto y tenemos que ser consideradas como personas activas de esta sociedad. Tenemos derecho a participar en la construcción de la misma y que nuestras experiencias no se pierdan. Somos tan profundamente responsables que nos preocupa la situación de los chicos y chicas, muchos de ellos nietos y nietas. Por eso no estamos de acuerdo con que se alargue la edad de jubilación, porque queremos que las generaciones que nos sigan se incorporen de manera libre y responsable a la dinámica social.
Esperamos que este proyecto de ley se enriquezca y contemple medidas de acción positiva también para esta discriminación, porque si no tendremos que hacer valer nuestro porcentaje de presencia y pedir también cuotas similares a las de la ley de igualdad.
No vaya a ser que, entre unos y otros, se mantenga aquella frase que le dice el señor a Celie en El color púrpura: «Eres pobre. Eres negra. Eres fea. Eres mujer. No eres nada». Pero esta vez añadiendo… «eres vieja».
Una vez más contemplamos como nuestra Constitución se va quedando obsoleta. El tiempo corre a velocidad de vértigo y muchas cosas le sobran y otras se han quedado como mínimo pobres. Nuestra incorporación a Europa, por otra parte, nos obliga a poner entre nuestras normas de convivencia otras nuevas. Los problemas que van surgiendo nos exigen una respuesta legislativa para evitar dejar más en precario aún a las personas que tienen más o menos resquicios de vulnerabilidad.
El artículo 14 de nuestra Carta Magna ya hacía una apuesta clara por eliminar la discriminación, pero en el mismo sólo se contemplaban de manera expresa las de nacimiento, raza, sexo, religión y opinión. Dejaba un espacio abierto cuando añadía «cualquier otra condición o circunstancia personal o social». Ese espacio es el que viene a rellenar lo que será en su día la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación.
Viene a dar cobertura a otras leyes existentes, tales como las de igualdad, la 51/2003 referida a la discapacidad, y la de identidad sexual que reconoce el derecho a los matrimonios homosexuales. Pero avanza más y reconoce de forma concreta otras discriminaciones que se están dando de manera más clara o más sutil en nuestra sociedad. La normativa europea, en diferentes directivas, ya recoge los motivos de origen racial o étnico, discapacidad, edad o creencias. En el proyecto de ley de nuestro país se añaden otros tres: enfermedad, identidad sexual y lengua. No sabemos cuantas nuevas nos irá deparando este modelo cada vez menos humano.
Como son muchas las variables a manejar en esto de la discriminación, quisiera referirme hoy a una de ellas: la que sufren o sufrimos los que vamos siendo mayores, los ancianos, la tercera edad o como se les quiera llamar, porque hay eufemismos para todos los gustos.
Por lo pronto, vayan unos datos recogidos de la misma memoria de análisis de impacto normativo que se adjunta al texto del anteproyecto:
En España tenemos un 16,7% de personas mayores de 65 años, unos 7,5 millones, según el informe Las personas mayores en España del año 2008 El padrón municipal de 2009 ya subió el dato a ocho millones de mayores de 65, distribuidos en un 59% de mujeres y un 41% de hombres. Hay que hacer notar que ese mismo padrón nos daba un 19,75% de jóvenes entre 15 y 29 años.
Curiosos también los datos obtenidos a través de encuestas. La referida a discriminación autopercibida nos da el mayor grado de percepción en la edad, tanto en el eurobarómetro como en la encuesta del CIS, de los años 2006 a 2008: concretamente son un 31% las personas que se han sentido discriminadas por edad, frente a un 6% que lo han sido por orientación sexual. El segundo criterio en porcentaje que aparece es el de género. Sin embargo, cuando se hace una encuesta sobre lo que percibe la población es la edad la que nos da el menor porcentaje y la de género ocupa el cuarto lugar., siendo el origen étnico la más alta.
Diferencias entre lo que sentimos y lo que percibimos son evidentes, según la expresión de estas encuestas, pero nos parece importante llamar la atención sobre como se sienten los mayores y como la sociedad no lo percibe. Algo similar ocurre aún con las mujeres.
Los mayores siempre fueron valorados y apreciados en la sociedad. En el siglo XXI no son iguales que los de siglos anteriores, tenemos culturas diferentes. Sin embargo, asistimos a un espectáculo de la sobrevaloración de la juventud como algo casi mítico.
Hoy día somos capaces de muchas cosas, somos útiles, merecemos un respeto y tenemos que ser consideradas como personas activas de esta sociedad. Tenemos derecho a participar en la construcción de la misma y que nuestras experiencias no se pierdan. Somos tan profundamente responsables que nos preocupa la situación de los chicos y chicas, muchos de ellos nietos y nietas. Por eso no estamos de acuerdo con que se alargue la edad de jubilación, porque queremos que las generaciones que nos sigan se incorporen de manera libre y responsable a la dinámica social.
Esperamos que este proyecto de ley se enriquezca y contemple medidas de acción positiva también para esta discriminación, porque si no tendremos que hacer valer nuestro porcentaje de presencia y pedir también cuotas similares a las de la ley de igualdad.
No vaya a ser que, entre unos y otros, se mantenga aquella frase que le dice el señor a Celie en El color púrpura: «Eres pobre. Eres negra. Eres fea. Eres mujer. No eres nada». Pero esta vez añadiendo… «eres vieja».
lunes, 2 de mayo de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
Pacto por la Transparencia y el Buen Gobierno en la región de Murcia
www.pactotransparencia.org
Con tu ayuda, pronto seremos miles
Pásalo
COMUNICADO DE PRENSA
Hoy se ha presentado públicamente la lista de personas que constituyen el Grupo Promotor del Pacto por la Transparencia y el Buen Gobierno en la Región de Murcia, iniciativa independiente que pretende impulsar un conjunto de propuestas para introducir los valores de la cultura del Gobierno Abierto en la vida pública regional y que sigue las recomendaciones de organismos internacionales como el Consejo de Europa, la OCDE o la Unión Europea, así como experiencias desarrolladas ya en otras ciudades, regiones y países de nuestro entorno.
En total son 22 las propuestas que se recogen en el texto del Pacto dirigidas a mejorar la calidad de las instituciones de gobierno en el ámbito de la Región sobre la base de la transparencia, la participación, la colaboración, la evaluación y el control externo. El objetivo de estas medidas es contribuir a reducir la creciente distancia entre la ciudadanía y sus representantes públicos.
La lista de promotores acoge una cincuentena de hombres y mujeres de la Región que proceden de muy distintos ámbitos sociales, profesionales, ideológicos y geográficos, pero que coinciden en valorar la necesidad de mejorar los modos que regulan la vida colectiva y las relaciones de los ciudadanos con las instituciones públicas.
Los promotores del Pacto ponen al servicio de toda la sociedad murciana esta iniciativa. Los individuos y colectivos que lo deseen podrán suscribirse al mismo a través de la página web
www.pactotransparencia.org. Se trata, por tanto, de una iniciativa que no quiere excluir a nadie y que no va contra nadie. Su único objetivo es mejorar nuestras instituciones y recuperar la confianza de los ciudadanos en la política y los políticos.
Para ello, el horizonte temporal de esta iniciativa no es la próxima campaña electoral, sino que va mucho más allá, hasta conseguir el cambio cultural que encierran sus propuestas. Con la intención de que este documento no sea un mero papel mojado que caiga pronto en el olvido, se constituirá una Comisión de Seguimiento que evaluará el grado de cumplimiento de estas propuestas con una periodicidad anual.
A partir de ahora pretendemos que el debate sobre la Transparencia y el Buen Gobierno esté presente de forma permanente y relevante en los foros públicos de la Región.
Murcia, 8 de abril de 2011
Grupo Promotor del Pacto por la Transparencia y el Buen Gobierno en la Región de Murcia
¿Quienes somos?
La lista del grupo de promotores acoge una cincuentena de hombres y mujeres de la Región que proceden de muy distintos ámbitos sociales, profesionales, ideológicos y geográficos, pero que coinciden en valorar la necesidad de mejorar los modos que regulan la vida colectiva y las relaciones de los ciudadanos con las instituciones públicas.
Los promotores del Pacto ponen al servicio de toda la sociedad murciana esta iniciativa. Los individuos y colectivos que lo deseen podrán suscribirse al mismo a través de esta misma web
www.pactotransparencia.org. Se trata, por tanto, de una iniciativa que no quiere excluir a nadie y que no va contra nadie. Su único objetivo es mejorar nuestras instituciones y recuperar la confianza de los ciudadanos en la política y los políticos. Así como implicar en mayor medida al conjunto de ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos.
LISTADO DE PARTICIPANTES EN EL GRUPO PROMOTOR:
• Fernando Jiménez Sánchez Profesor de la UMU
• Patricio Hernández Pérez Gestor Cultural
• José Molina Molina Economista
• Maria del Mar Rosa Doctoranda de Filosofía
• Miguel López Bachero Profesor de la UMU
• Gabriel Navarro Carretero Funcionario Administración Local
• Juan Pedro Sánchez López Ejecutivo Economía Social
• Andrés Mellado Sindicalista
• Angel Alcántara Martín Funcionario Administración Local
• Mariola Cabanes Trabajadora Social
• Antonio Campillo Meseguer Profesor de la UMU
• Ruth García Belmonte Periodista
• José Martínez Márquez Funcionario Administración Local
• Cristina Alcázar Empresaria
• Francisco Jarauta Profesor de la UMU
• Francisco Viudes Empresario
• Antonio Galindo Galindo Funcionario Administración Local
• César Oliva Profesor de la UMU
• José Ignacio Gras Castaño Empresario, Consultor, Profesor de la UMU
• Consuelo Rosauro Ruiz Empresaria
• José Antonio Gómez Profesor de la UMU
• Manuel García Esquiva Empresario
• Jesús Gómez Montiel Empresario
• Pilar Berral Casas Notaria
• Nieves Lázaro Fernández Empresaria
• Lola Frutos Balibrea Socióloga, Profesora de la UMU
• Lola López Mondejar Psicóloga y Escritora
• José Carmona Medina Empresario
• Manuel Tovar Arce Economista, Profesor de la UMU
• Guadalupe Rodríguez Balsalobre Empresaria
• Miguel Angel Esteve Ecologista, Profesor de la UMU
• Felipe Iracheta Arquitecto
• Ismael Galiana Periodista
• Nuria Torrado Maestra y Sindicalista
• Jesús García Abogado
• Paco Maciá Director de Escena y Pedagogo de Artes Escénicas
• José Antonio Zamora Zaragoza Investigador CSIC
• Fernándo Bermúdez López Teólogo
• Manuela Hernández Morales Sindicalista
• Pedro Medina Crítico de Arte
• Tomás Saorín Pérez Profesor de la UMU
• Francisco Escudero Periodista
• Juan David Ruiz Cárceles Empresario
• Juana Corbalán Empresaria
• Francisco Camino Arias Arquitecto
• Juan Carlos Martínez Alarcón Abogado
• Alicia Poza Sindicalista
• Juan Enrique Pereñiguez Médico
• Daniel Robles Brugarolas Empresario
• Antonio García Profesor UPCT
• Francisco Perán Empresario
Con tu ayuda, pronto seremos miles
Pásalo
COMUNICADO DE PRENSA
Hoy se ha presentado públicamente la lista de personas que constituyen el Grupo Promotor del Pacto por la Transparencia y el Buen Gobierno en la Región de Murcia, iniciativa independiente que pretende impulsar un conjunto de propuestas para introducir los valores de la cultura del Gobierno Abierto en la vida pública regional y que sigue las recomendaciones de organismos internacionales como el Consejo de Europa, la OCDE o la Unión Europea, así como experiencias desarrolladas ya en otras ciudades, regiones y países de nuestro entorno.
En total son 22 las propuestas que se recogen en el texto del Pacto dirigidas a mejorar la calidad de las instituciones de gobierno en el ámbito de la Región sobre la base de la transparencia, la participación, la colaboración, la evaluación y el control externo. El objetivo de estas medidas es contribuir a reducir la creciente distancia entre la ciudadanía y sus representantes públicos.
La lista de promotores acoge una cincuentena de hombres y mujeres de la Región que proceden de muy distintos ámbitos sociales, profesionales, ideológicos y geográficos, pero que coinciden en valorar la necesidad de mejorar los modos que regulan la vida colectiva y las relaciones de los ciudadanos con las instituciones públicas.
Los promotores del Pacto ponen al servicio de toda la sociedad murciana esta iniciativa. Los individuos y colectivos que lo deseen podrán suscribirse al mismo a través de la página web
www.pactotransparencia.org. Se trata, por tanto, de una iniciativa que no quiere excluir a nadie y que no va contra nadie. Su único objetivo es mejorar nuestras instituciones y recuperar la confianza de los ciudadanos en la política y los políticos.
Para ello, el horizonte temporal de esta iniciativa no es la próxima campaña electoral, sino que va mucho más allá, hasta conseguir el cambio cultural que encierran sus propuestas. Con la intención de que este documento no sea un mero papel mojado que caiga pronto en el olvido, se constituirá una Comisión de Seguimiento que evaluará el grado de cumplimiento de estas propuestas con una periodicidad anual.
A partir de ahora pretendemos que el debate sobre la Transparencia y el Buen Gobierno esté presente de forma permanente y relevante en los foros públicos de la Región.
Murcia, 8 de abril de 2011
Grupo Promotor del Pacto por la Transparencia y el Buen Gobierno en la Región de Murcia
¿Quienes somos?
La lista del grupo de promotores acoge una cincuentena de hombres y mujeres de la Región que proceden de muy distintos ámbitos sociales, profesionales, ideológicos y geográficos, pero que coinciden en valorar la necesidad de mejorar los modos que regulan la vida colectiva y las relaciones de los ciudadanos con las instituciones públicas.
Los promotores del Pacto ponen al servicio de toda la sociedad murciana esta iniciativa. Los individuos y colectivos que lo deseen podrán suscribirse al mismo a través de esta misma web
www.pactotransparencia.org. Se trata, por tanto, de una iniciativa que no quiere excluir a nadie y que no va contra nadie. Su único objetivo es mejorar nuestras instituciones y recuperar la confianza de los ciudadanos en la política y los políticos. Así como implicar en mayor medida al conjunto de ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos.
LISTADO DE PARTICIPANTES EN EL GRUPO PROMOTOR:
• Fernando Jiménez Sánchez Profesor de la UMU
• Patricio Hernández Pérez Gestor Cultural
• José Molina Molina Economista
• Maria del Mar Rosa Doctoranda de Filosofía
• Miguel López Bachero Profesor de la UMU
• Gabriel Navarro Carretero Funcionario Administración Local
• Juan Pedro Sánchez López Ejecutivo Economía Social
• Andrés Mellado Sindicalista
• Angel Alcántara Martín Funcionario Administración Local
• Mariola Cabanes Trabajadora Social
• Antonio Campillo Meseguer Profesor de la UMU
• Ruth García Belmonte Periodista
• José Martínez Márquez Funcionario Administración Local
• Cristina Alcázar Empresaria
• Francisco Jarauta Profesor de la UMU
• Francisco Viudes Empresario
• Antonio Galindo Galindo Funcionario Administración Local
• César Oliva Profesor de la UMU
• José Ignacio Gras Castaño Empresario, Consultor, Profesor de la UMU
• Consuelo Rosauro Ruiz Empresaria
• José Antonio Gómez Profesor de la UMU
• Manuel García Esquiva Empresario
• Jesús Gómez Montiel Empresario
• Pilar Berral Casas Notaria
• Nieves Lázaro Fernández Empresaria
• Lola Frutos Balibrea Socióloga, Profesora de la UMU
• Lola López Mondejar Psicóloga y Escritora
• José Carmona Medina Empresario
• Manuel Tovar Arce Economista, Profesor de la UMU
• Guadalupe Rodríguez Balsalobre Empresaria
• Miguel Angel Esteve Ecologista, Profesor de la UMU
• Felipe Iracheta Arquitecto
• Ismael Galiana Periodista
• Nuria Torrado Maestra y Sindicalista
• Jesús García Abogado
• Paco Maciá Director de Escena y Pedagogo de Artes Escénicas
• José Antonio Zamora Zaragoza Investigador CSIC
• Fernándo Bermúdez López Teólogo
• Manuela Hernández Morales Sindicalista
• Pedro Medina Crítico de Arte
• Tomás Saorín Pérez Profesor de la UMU
• Francisco Escudero Periodista
• Juan David Ruiz Cárceles Empresario
• Juana Corbalán Empresaria
• Francisco Camino Arias Arquitecto
• Juan Carlos Martínez Alarcón Abogado
• Alicia Poza Sindicalista
• Juan Enrique Pereñiguez Médico
• Daniel Robles Brugarolas Empresario
• Antonio García Profesor UPCT
• Francisco Perán Empresario
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